El Concours of Elegance en el histórico Palacio de Hampton Court, ubicado en las afueras de Londres, se erige cada septiembre como un evento ineludible dentro del mundo del automovilismo de lujo. Este evento no solo celebra la excelencia en la ingeniería automotriz, sino que también sirve como un escaparate del arte y la artesanía que caracterizan a la alta relojería.
Desde su asociación con A. Lange & Söhne en 2018, el Concours ha consolidado su posición como un punto de encuentro para los amantes de la relojería y los vehículos clásicos. Este año, el evento no solo destacó por la presentación de piezas únicas en subasta, sino también por el lanzamiento de dos modelos llamativos: el A. Lange Söhne Richard Lange Jumping Seconds y el 1815 Tourbillon.
Novedades relojeras presentadas en Hampton Court
Entre las primicias presentadas en el evento, el Richard Lange Jumping Seconds se destaca por su elegante combinación de caja de oro blanco y esfera de oro rosa. Este modelo no solo es visualmente atractivo, sino que también incorpora un mecanismo de salto de segundos que capta la atención de los aficionados a la relojería.
El sistema Zero-Reset que incluye permite una sincronización precisa, haciendo que cada ajuste de hora sea un proceso sencillo y exacto. Este tipo de innovación es lo que distingue a A. Lange & Söhne en la industria.
Conversaciones con Wilhelm Schmid
Durante el evento, tuvimos la oportunidad de dialogar con Wilhelm Schmid, el CEO de A. Lange & Söhne. Schmid, siendo el CEO que más tiempo lleva al frente de una marca del grupo Richemont, nos compartió su visión sobre la relación entre la marca y el Concours. Su experiencia en la industria le otorga una perspectiva única, y su entusiasmo por las novedades presentadas era evidente.
Curiosamente, nuestra conversación se vio interrumpida por una llamada de felicitación, pues era su cumpleaños. Este pequeño detalle enfatiza la conexión personal que Schmid tiene con el evento y su pasión por la relojería.
Amor por los coches clásicos
La celebración del cumpleaños de Wilhelm en un entorno tan especial como Hampton Court no podía ser más simbólica. Rodeado de clásicos automotrices, como un Ferrari F40 LM y un LaFerrari Aperta, se formó un ambiente de pura admiración por la historia del automóvil. Al preguntarle si los coches modernos le generan la misma emoción que los clásicos, su respuesta fue contundente: “Not for me”.
Wilhelm es un verdadero amante de los automóviles antiguos, especialmente aquellos fabricados entre las décadas de 1920 y 1950, y es un coleccionista apasionado. Su entusiasmo por los coches clásicos lo llevó a destacar la importancia de eventos como el Concours of Elegance, que es considerado uno de los tres mejores del mundo, junto con el Pebble Beach Concours y el Concorso d’Eleganza Villa d’Este.
Expansión internacional de A. Lange & Söhne
El compromiso de A. Lange & Söhne con el mundo del automovilismo clásico se manifiesta en su patrocinio de eventos internacionales, como el Concours of Elegance Germany en el lago Tegernsee y el Audrain Newport Concours d’Elegance en Estados Unidos. Esta expansión no solo refuerza la presencia de la marca en el sector, sino que también promueve la combinación de la relojería con el automovilismo de lujo a nivel global.
Novedades relojeras: Richard Lange Jumping Seconds y 1815 Tourbillon
Al hablar sobre las novedades, el Richard Lange Jumping Seconds y el 1815 Tourbillon capturaron la atención de muchos. Wilhelm compartió su admiración por la complejidad de crear esferas esmaltadas, especialmente en colores oscuros. A pesar de los desafíos, el 1815 en esmalte negro ha sido un logro notable para la marca.
El interés por expandir la paleta de colores en las esferas es un deseo presente, aunque actualmente se centran en tonos blanco, negro, azul y marrón. Ciertas técnicas, como el esmalte cloisonné, están en la lista de deseos, aunque se han descartado a corto plazo.
Concursos de elegancia como plataforma de lanzamientos
Los Concursos de Elegancia han evolucionado para convertirse en una plataforma importante para el lanzamiento de novedades relojeras. Wilhelm mencionó que eventos recientes como el Newport y el Tegernsee han sido escenarios ideales para presentar nuevos modelos. Sin embargo, este enfoque es reciente, ya que anteriormente solo se habían subastado piezas únicas con fines benéficos.
Este año, Wilhelm tuvo el honor de presentar los premios en la categoría “Thirty Under 30”, que reconoce a jóvenes apasionados por vehículos clásicos. El prestigioso Best of Show fue otorgado a un extraordinario Rolls-Royce Phantom de 1926, conocido como “The Phantom of Love”.
Momentos memorables en Hampton Court
A medida que la conversación avanzaba, la atmósfera del evento se llenaba de emoción y admiración. La combinación de coches y relojes de lujo crea un entorno único que celebra la excelencia en la mecánica. La experiencia de estar rodeado de estas piezas únicas es algo que pocos tienen la oportunidad de vivir.
Los momentos memorables en Hampton Court son numerosos, y cada uno de ellos resalta la importancia del evento. La interacción entre los asistentes, los vehículos y los relojes crea una sinergia que va más allá de la simple exhibición. Asistir a este evento es una experiencia única que no se debe perder.
Elegancia y estilo en cada detalle
La elegancia no solo se refleja en los coches y los relojes, sino también en la atmósfera general del evento. Cada participante irradia un estilo que complementa las excepcionales piezas que exhiben. El Concours of Elegance en Hampton Court es, sin duda, una celebración de la elegancia en cada detalle, y los asistentes son testigos de la historia del automóvil y la relojería.
Con cada edición, A. Lange & Söhne y el Concours of Elegance continúan dejando una huella indeleble en el mundo del lujo, uniendo a los aficionados de dos pasiones que, aunque diferentes, comparten la esencia de la perfección y la dedicación al arte.
